17 de jun de 2011

Soles de Maracaibo, Zulia, Venezuela




"Um grupo de dedicadas e criativas senhoras da Zulia, Venezuela, mantem  entre os costumes e tradições a tecelagem dos "Soles de Maracaibo", expressão única deste tipo em toda a Venezuela".

Dizem que o Sol é de Maracaibo, a amada Terra do Sol, mas com uma certa tristeza e grande alegria um grupo de senhoras marabinas veem os Soles de Maracaibo ir para muito longe. Eles são levados para serem expostos e apreciados na Alemanha, na Espanha e na França, onde a expressão
única e original fazem os "Soles de Maracaibo" brilharem, uma tradição que se mantem graças ao louvável trabalho de duas dedicadas professoras marabinas que se entregam de corpo e alma para manter viva esta técnica que muitos acreditavam morta mas que vive graças a estas senhoras zulianas.

Os Soles de Maracaibo datam do século 18, época da conquista, quando uma família de Perijá aprendeu a arte de tecer estes soles com uma senhora de origem canária que lhes ensinou o trabalho nativo de Tenerife, Ilhas Canárias. Conta Da. Elba que este costume deve ter entrado pelas portos, através do navios vindos da Espanha, pelas mãos das mulheres dos colonizadores que chegaram em Maracaibo. Esta família - diz a professora Elba Morales - se interessava por esta bela e difícil técnica e Da. Cepeda e suas 10 filhas tomaram a tecelagem como forma de vida e dedicaram-se a fazer e a divulgar os Soles para as famílias estrangeiras que viviam em Maracaibo ou estavam em visita.


Depois de quase dois séculos os Soles seguem vivos por causa das mãos destas marabinas dedicadas que afirmam à Venezuela e a todo o mundo que os Soles vão continuar por muitos anos iluminando a imaginação daqueles que sabem apreciar esta tecelagem que tantos lauros e tanto reconhecimento deu a esta terra onde, as mãos das irmãs Cepeda Conde ontem e hoje as mãos da Professora Elba Morales de Rondon mantêm viva a tradição."
fotos enviadas por Marlene Nava

"Dentro de las Costumbres y tradiciones de Maracaibo, un grupo de creativas y dedicadas señoras zulianas, mantienen vivos los brillantes hilos de "Los Soles de Maracaibo", única expresión artística de este tipo en toda Venezuela.

Dicen que el Sol es de Maracaibo, la Tierra del Sol amada, pero con pena y una gran alegría, un grupo de señoras marabinas, ven partir los Soles de Maracaibo muy lejos, los ven partir a Alemania, España Francia, donde se los llevan para ser expuestos y apreciados, brillando con luz propia, con una original imaginación puesta en ellos, con un único sentimiento que hacen de los "Soles de Maracaibo" una expresión única y tradicional, que perdura con el tiempo gracias al encomiable trabajo de dos dedicadas profesoras marabinas que se entregan en cuerpo y alma por mantener viva esta labor que muchos creyeron muerta, pero que sigue viva gracias a estas damas zulianas.

Los Soles de Maracaibo, una tradición artesanal que data del siglo XXVIII en la época de la conquista, donde una familia en Perijá aprendió el arte de tejer estos soles gracias a una señora de origen Canario, quien les enseñó esta labor oriunda de las Islas Canarias, Tenerife. Nos cuenta la señora Elba que esta costumbre pudo entrar por los Puertos, en los barcos provenientes de España, directo de manos de las esposas de los colonos que llegaron a Maracaibo. Esta Familia - nos comenta la profesora Elba Morales - se intereso en esta bella y sacrificada labor, así la señora Cepeda y sus 10 hijas toman esta labor como un modo de vida y se dedican a realizar los soles para las familias extranjeras que visitaban o vivían en Maracaibo.

Ahora los Soles, después de casi dos siglos siguen y perpuran en las manos de estas abnegadas marabinas que le dicen a Venezuela y todo el mundo que los Soles seguirán por muchos años mas iluminando la imaginación de quienes saben apreciar este hermoso tejido que ha dado tantos lauros y reconocimientos a esta tierra que los hizo famoso de la mano de las Hermanas Cepeda Conde y que ahora siguen la tradicion con la Profesora Elba Morales de Rondón."
 
fonte: http://ligiamarval.blogspot.com/
fotos enviadas por Marlene Nava